Categoría: Lecturas (Página 2 de 39)

Títeres de la magia – Iria G. Parente y Selene M. Pascual

Una nueva entrega de las aventuras en Marabilia con Hazan, Arthmael, Lynne y ahora también Clarence y Ariadne.

Han pasado tres años desde que Hazan ingresó en la torre de nigromancia, dejando atrás las aventuras para estudiar. Desde entonces no ha vuelto a ver a Lynne y Arthmael, aunque mantengan el contacto por carta.

Lo cierto es que Clarence y Ariadne me gustan casi más que Arthmael y Lynne, a estas alturas todos sabemos que cada personaje nos enseña algo con su personalidad y sus actos, para eso fueron creados así, todos tienen que aportar y enseñar algo al lector y la historia. Para mí Clarence ha sido revelador en muchos aspectos, su forma de ver la vida, su choque con la realidad que había fuera de la torre de nigromancia, darse cuenta de que había estado viviendo en una falsa realidad llena de seguridad y paz… El pobre me recordó mucho a mí, cuando me llevé el puñetazo de mundo real.

Nuevas aventuras, un nuevo asunto que resolver (en esta ocasión descubrir quién está fabricando unos venenos de los que no se consiguen hacer antídotos), nuevos conflictos personales y un Hazan ya casi adulto con ganas de aclararse de una vez por todas con lo que quiere en la vida.

Hazan ya apuntaba maneras en “Sueños de piedra”, y aquí ha demostrado que es una gran persona y que hará cosas importantes en un futuro, porque es el chico más fuerte de toda la saga, con los valores más sólidos de todos.

Hazan, Clarence, Ariadne, Lynne y Arthmael

Clarence y Hazan

Por cierto, la ilustradora Lehanan Aida ha hecho un gran trabajo dando vida a los personajes, pienso que ha acertado de lleno con la caracterización, son justo como me los imaginaba.

En resumen: me ha gustado más que Sueños de piedra, la historia continúa y estoy impaciente por conocer más de este mundo tan increíble como es Marabilia.

Alba Morales Rosa

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La decisión de Becca – Lena Valenti (3º parte)

Por fin he acabado esta trilogía, que la verdad se me ha hecho cuesta arriba y no me ha quedado muy claro por qué ha sido así. Leí el primero con muchísimas ganas, y del tirón pasé al segundo, pero antes de llegar a la mitad se me quitaron las ganas. Así que he tenido que releer el segundo porque no me acordaba de gran cosa.

No sé si es porque he cambiado o qué, pero personajes como Axel, que antes me resultaban muy atractivos (física y mentalmente), ahora me repelen un poco. Ese comportamiento de hombre prehistórico, excesivamente protector y celoso… Es algo que ya no va conmigo como lectora, no me atrae para nada y me quita las ganas de leer.

Pienso que, para todo el misterio que hay en los dos primeros libros, al llegar al tercero todo se precipita de golpe, hay exceso de información y las situaciones se atropellan una detrás de otra. En esta ocasión no hay tanto detalle con respecto a los pacientes, Becca realmente trata a dos pacientes de forma conjunta y el resto son una especie de descanso (por no spoilear mucho).

Axel quiere ser comprendido y perdonado, que se le permita el comportamiento que tiene sin pedir explicaciones, y que se le haga caso en todo (porque según él, siempre tiene razón). Cuando la situación no va de ese modo, se enfada como un crío y se vuelve la persona más fría del mundo. Su forma de enfrentar las situaciones me parece injustificable, me da igual que tenga traumas, que haya pasado por mucho, nada justifica ese comportamiento troglodita.

Ingrid, Bruno, Fayna y los demás siguen sin cambios (hay que pensar que los tres libros trascurren a lo largo de poquitos meses, así que no se pueden ver cambios significativos).

Lo que sí que valoro mucho en este libro (y en la saga completa) es la explicación sencilla de las distintas fobias, el procedimiento de choque para enfrentarlas… Da soluciones muy asequibles para cualquier lector que pueda sentirse identificado, o incluso para saciar la curiosidad de aquellos que se interesen por la psicología.

En resumen: un libro del montón que no me parece que tenga algo que ver con la autora, se aleja mucho de la fuerza y el gancho de la saga Vanir. Si tuviese que hacer una comparación con otro libro actual, diría que es la versión floja de la saga “Los chicos del calendario” de Candela Ríos.

Reseña: Harry Potter y el legado maldito – J.K Rowling y otros.

Harry Potter y el legado maldito

Este libro me ha tenido con los nervios de punta y con ansiedad (de la buena) desde mucho antes de publicarse. Es oír algo del universo Harry Potter y que afloren los nervios y sentimientos.

Me daba mucho miedo leer este libro, me preocupaba lo que podía encontrarme dentro y no reconocer a los personajes de la saga original, que fuese un libro totalmente ajeno a lo anterior. Sin embargo me sorprendí mucho al encontrarme a unos Harry, Hermione, Ginny y Malfoy idénticos a los adolescentes. Por fin he podido asomarme a la vida adulta que tuvieron tras acabar de estudiar en Hogwarts y ver cómo habían madurado. Ron es un caso aparte, no sé por qué Rowling ha permitido que hiciesen lo que le han hecho al personaje de Ron, no es ni una sombra de lo que fue… En fin, cosas que pasan…

Por otro lado conocemos a James y Albus Severus, hijos de Harry y Ginny. James es un calco de Harry, o al menos eso es lo que me ha transmitido, y quizás por ello no he podido conectar nada con él, me ha resultado frío e impersonal, demasiado perfecto. Sin embargo Albus es tan opuesto a Harry, tan humano y real… que llega al corazón. Albus no es lo que todo el mundo espera, no es como debería ser un hijo del “niño que sobrevivió” y además no quiere ser hijo de Harry, hay todo un drama detrás de la relación padre e hijo que le da mucho valor a esta historia.

También está Scorpius, mi personaje favorito de este libro, pienso que es más protagonista que el propio Albus. Es hijo de Draco Malfoy y Astoria, es un chico tan tierno y dulce que cualquiera dudaría de que sea hijo de quien es, pero Malfoy nos sorprende con una madurez increíble, ha cambiado y es hasta un buen padre, es de los personajes más compresivos del libro (odio decir que me ha encantado Malfoy).

Rose es la hija de Hermione y Ron, siento decir que no le han sacado provecho alguno, en un principio parece que sea un calco de su madre cuando era una niña insoportable en los primeros dos años de colegio, pero desaparece de la escena de golpe y no se vuelve a saber gran cosa de ella. Y lo mismo pienso de Lily, la hija pequeña de Harry y Ginny.

En cuanto al argumento, está bien para ser un guión de teatro, es sencillo pero misterioso e intrépido. Te hace leer hasta que lo acabas, sin pararte siquiera a respirar. Si tienes claro que no es Harry Potter 8, lo vives muy intensamente, pero si lo ves como un libro más de la saga te puedes sentir decepcionado. Juega con la nostalgia del pasado, rememora breves momentos muy emotivos, pero es eso: pasado, y el pasado debe quedarse ahí y dar paso a una nueva generación que no debe tener nada que ver.

Me alegro mucho de haber podido volver a mi niñez y adolescencia, es algo que no tiene precio, y espero que sigan saliendo historias para volver a mis amigos Harry, Hermione, Ron y sus hijos.

Gracias por leerme.

Alba Morales Rosa

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