Ha sido una lectura revelación en lo que llevo de 2017. Adoro los libros policíacos, con mucho suspense, y hoy en día encuentro pocos libros de este género que me hagan sentir este grado de satisfacción como lectora.

Es un libro de suspense muy bien llevado, las sospechas que se generan sobre cada uno de los personajes, se mantienen hasta la última página del libro. Los personajes están bien elaborados, todos tienen la suficiente profundidad y tienen una historia tan elaborada, que todos ellos tienen motivos para ser los culpables. Solamente hay dos personajes un poco más planos, pero al ser personajes muy secundarios, no es algo demasiado malo a tener en cuenta.

La división de capítulos colabora a la hora de mantener el enganche y seguir leyendo un poco más de tiempo. La carrera hacia el desenlace del libro es una carrera tensa, rápida… Es una sacudida a tu rutina, porque las ansias por conocer quién es el culpable ocupan todos tus pensamientos.

Los protagonistas (Anne y Marco Conti) son un matrimonio bastante típico, niña rica enamorada de chico con poco dinero y no aprobado por sus padres, todo pura rebeldía. Sin embargo aquí vemos qué ocurre cuando los años pasan y las decisiones se afianzan. No es un matrimonio perfecto, la vida no es color de rosa, es turbia y llena de problemas que lo complican todo hasta crear el caos absoluto. Todo es apariencia en la vida del matrimonio Conti, hasta que ocurre la tragedia y todo se empieza a desmoronar poco a poco, y todos los trapos sucios van saliendo a la luz por culpa de la presión policial.

Me ha encantado el debut de Shari Lapena, te conduce por el libro a su ritmo, te enseña lo que le conviene cuando quiere. Estoy impaciente por leer lo nuevo que saque, porque si tiene la misma calidad que este libro, seguro que será apasionante de leer.

Por cierto, el final es de infarto, sólo por ese final merece la pena todas las ansias que se viven mientras estás leyendo.

Alba Morales Rosa

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