¡Hola!

Llevo semanas retrasando esta entrada, hace bastante que me da pereza sentarme a redactar entradas, sean del tema que sean… Espero que se me pase pronto tanta vagancia y pueda volver a ponerme las pilas.

Hace meses que participo en un reto llamado Zen To Done, y básicamente se trata de aprender a ser más eficiente y centrarte en las obligaciones que tienes entre manos, a ser más ordenado y cuidadoso. A mí me hacía una falta tremenda porque siempre he sido un desastre con el orden y la constancia, y ya de la concentración ni te cuento.

El 1º mes trataba sobre RECOGER, había que limpiar las bandejas de entrada de correo, suscripciones a blogs y páginas que ya no lees, dejar de seguir cuentas de redes sociales que no te importan… En fin, soltar lastre social porque estamos demasiado sumergidos en cosas que ya no nos importa y ni nos habíamos dado cuenta. Y por último, vaciar la cabeza de todo lo que hierve dentro de ella y no nos deja pensar, idea que aparezca, idea que vomitamos en una libreta.

Con esto me fue bien, me resultó sencillo y muy liberador. Las listas adelgazaron y ahora me ocupa muchísimo menos tiempo mantener el mail limpio y hojear las redes sociales. Me siento libre y con menos cargas (cargas que ni sabía que tenía). Lo de las ideas fue algo más complicado, pero al final conseguí dominarlo para que mi cabeza estuviese más despejada.

El 2º reto trataba sobre PROCESAR, toda información que trates debe ser procesada y tratada. De nada sirve que hojees todos los correos pero no tomes ninguna decisión sobre ellos. Cada cosa que se empiece hay que acabarla, así no se acumulan las cosas y las bandejas no vuelven a desbordarse. Para ello también es bueno reducir o unificar los canales por los que nos llega la información: a menos vías, menos agobio a la hora de ordenar.

Fue más sencillo que el primer reto, incluso cuando estaba con el primer reto ya hacía este segundo. Van casi de la mano y sale de forma natural hacer ambas cosas a la vez. Una vez terminas con todo el material pendiente y ves que los caminos de llegada se reducen, te invade un alivio bastante relajante.

Por cierto, Eva (la creadora del reto y de la iniciativa) me nombró en su blog como la chica que realizó mejor el reto al no fallar ni un solo día del mes.

El 3º reto ha sido sobre PLANIFICAR, debes estructurar el día a día viendo las metas que quieres conseguir y ordenándolas de manera que hagas todos los días un paso importante para llegar a ellas. Debes aprender a diferenciar las metas grandes de las pequeñas y ordenar en función de las prioridades. Todo esto es muy subjetivo y es lo más difícil de conseguir. Hay que dividir cada acción en muchos pasos pequeños para no agobiarse, y para ello hay que tener mucha destreza (de la que carezco).

Me he esforzado mucho para hacerlo día a día, no sé si lo conseguí todos y cada uno de ellos, pero lo intenté y eso es lo que realmente cuenta.

Este mes trata sobre dejar la MULTI-TAREA, te hablaré de ello cuando consiga superar el reto. Si quieres participar puedes mandarme un correo y te digo cómo hacerlo.

A.